«El «modelo canónico de la transición a la democracia» ha tenido un largo y duradero impacto en la conformación del discurso institucional de nuestro pasado más reciente. Sacralizada e inmortalizada como ejemplo modélico a seguir, comienza a ser necesario despojar a la transición del heroísmo, no exento de dramatismo, que la ha acompañado». Para ahorrar espacio, pica en el titular y leerás el artículo completo.






