LOS CARTELES SINDICALES DE PRISIONES.

Las últimas elecciones sindicales en las prisiones han sido un autentico esperpento. La lluvia de papelajos con cifras económicas, dimes y diretes, tu has dicho, yo no dije, tu eres un sinverguenza y tu más, día tras día, con delegados sindicales por los pasillos un día sí y otro también, insultos personales en ciertos foros fascinerosos donde la preocupación principal de los trabajadores penitenciarios es el pillar,luchar contra las órdenes que te hacen trabajar, el organizar el trabajo con respecto a los días de vacaciones y no al contrario, como debe ser en un lugar de trabajo responsable y donde el carácter de servicio público que debería tener esta profesión (como la de todo funcionario por cierto) brilla por su ausencia y en ningún momento es defendida por los sindicatos de clase, como era su deber, y donde se explica sin reparo las palizas que se le dan a ciertas personas como venganzas puras y duras.

A exepción de CCOO que se ha visto superada hace años por la vorágine y se ha quedado como una foto- recuerdo en medio de un rastrillo, UGT y USO se han apuntado al carro de vendedores de seguros y coches de marca con descuento, que manejan con maestria los corporativistas de ACAIP (sindicato mayoritario) y los discipulos de Jiménez Losantos , CSIF (segundo más votado y primero que más mentiras dice por folio A-4). Aparte de ello tanto UGT, USO y CSIF manejan muchos miles de Euros para los cursos de formación. Unos cursos de formación cuya realización puntua en los Concursos de Provisión de Puestos de Trabajo y que por lo tanto, como ya sabemos todos, sirven para manipular un año tras otro los citados concursos, dado que se dan (con el dinero de todos los españoles) a los afiliados de cada sindicato, además de convocarse un número distinto en cada Prisión, por lo que las capitales barren a las periferias.

Con todo ello bajo el brazo, los seguros de suspensión de empleo y sueldo , accidente-24 horas y responsabilidades civiles y los cursos de formación, los sindicatos penitenciarios consiguen el 100% de sus filiaciones. Los derechos y obligaciones de los trabajadores penitenciarios son para ellos el dinero. Lo suplen todo pidiendo dinero, chantajeando a la Administración con dinero. La supresión de escalas masculina y femenina, de la que ya hablé en otro artículo (archivo marzo), no se ha apoyado por los sindicatos en ningún momento, pero sí se apoyará si hay aumentos de sueldo. ¿Es lógico esto? ¿No existe ya la ética? ¿No se pueden defender los derechos de los trabajadores con RAZONES y no con CHANTAJES?

Así trabajan los sindicatos de prisiones como CARTELES, informando al oido por los pasillos, con vergonzosos chismes y presumiendo de contactos e información privilegiada. Así funcionan estas mafias que informan de lo que hablan en la Dirección General según les interesa y cuando les interesa. Ya se acabaron las ASAMBLEAS donde todos los sindicalistas juntos informaban y discutian con todos los trabajadores, que tenian la obligación de asistir, de los problemas y las movilizaciones. Dijeron que ya no servian. Los que no sirven son ellos. Les pasa como a los políticos con las empresas públicas que cuando no tienen ni pijotera idea de como se llevan dicen que hay que privatizarlas por que no rentan, y es verdad que no rentan, pero porque ellos las han arruinado. Los sindicalistas se han convertido en burócratas respetables, burgueses, ignorantes del verdadero compañerismo, localizadores de enchufes, contactos y comisiones de servicios, propietarios de pisos en el centro o en zonas residenciales por los que pagan suculentas hipotecas que nos extienden a los demás exigiendonos silencio y aceptación. En muchas ocasiones quedan como compañeros cuando solucionan problemas personales aprovechando sus contactos, pero eso no es sindicalismo, eso es ASISTENCIALISMO (que no está mal pero que no es…..). Ya han dejado de exigir a los afiliados participación y, como saben que no van a las reuniones, se traspasan los cargos de delegado como un testigo en una carrera (tablón sindical: como me voy queda como delegado fulanito de tal. Impresionante).

Los CARTELES PENITENCIARIOS, no te exigen que respetes las normas contra la tortura, el tratamiento o la rehabilitación social, que seas educado con una persona a la que “sólo” se le ha condenado a estar allí “almacenado” no ha recibir tratos degradantes e inhumanos, no te exigen que ” no distraigas cosas que no te pertenecen”, no se preocupan de que tu imagen social como trabajador penitenciario sea buena (porque eres bueno) sino de que vean que cobras mucho y trabajas poco, no te exigen que no caigas a la misma altura del violento y respondas con la misma moneda. Eso si , se preocupan de que seas PUNTUAL para que los que salen se vayan ANTES DE LA HORA, como alma que los lleva el diablo a devorar carretera y, se preocupan de CHISMORREAR sin importarles “quien oye y quien no”. Eso también, te hablan como profesionales sindicales con carrera universitaria. Unas joyas.

En conclusión, los trabajadores penitenciarios no tienen todos los mismos derechos, ni diferencias de sueldo razonables (sino exageradas), ni formación profesional real, ni manual de funciones por puesto de trabajo, ni saben a que carta quedarse si a la de vigilantes de seguridad-cuerpo represivo, o a la del tratamiento penitenciario. Esto es un cuerpo donde cada uno tiene su reglamento, su ley y su forma de trabajar, donde muchos jefes se creen militares que están para ser servidos y tienen derecho a gritar, elevar los informes que se les pasa por, etc…..¿Y los sindicatos? Ellos tienen los cursillitos llenos, los seguros vendidos y estarán calibrando como conseguir más días libres y mejores medios coercitivos. ¿Que día vendrá la Rebelión? Nunca. Hacedme caso, debemos ser la generación que ayude a abolir las prisiones, porque sólo sirven para engendrar monstruos. Guanarteme.

¡HOLA!

Javiguanarteme

Bienvenidos al Flagelo de lo Correcto, mi blog personal donde comparto mis pensamientos, opiniones e intereses.

La justicia es la venganza del hombre social como la venganza es la justicia del hombre salvaje. Epicuro de Samos