«Como conmemoración del 76º aniversario de la proclamación de la Segunda República, decenas de miles de ciudadanos salieron ayer a manifestarse en distintas capitales de España. La manifestación que tuvo lugar en Madrid reunió cerca de 15.000 personas entre la Plaza de Cibeles y la Puerta del Sol. Esta fue convocada por organizaciones republicanas como el PCE, IU, Izquierda Republicana, Unidad Cívica por la República o la Plataforma de Ciudadanos por la República, entre otros. Desde Sevilla, el presidente ejecutivo del PCE, Felipe Alcaraz, planteó un referéndum para que los ciudadanos decidieran sobre el modelo de Estado: Monarquía o República».
«Desde Sevilla, en la Manifestación por la República en esa ciudad, el Presidente Ejecutivo del PCE, Felipe Alcaraz, tras el llamado que realizó su Partido el pasado jueves por la unidad de los republicanos, recordó que «incluso el PP» está pidiendo una reforma de la Constitución «en esta especie de segunda Transición» y reclamó que, si se va a cambiar el marco legal, «que se haga un referéndum entre Monarquía y República, que es un tema en el que la gente tiene que pronunciarse».
«Momento adecuado»
El presidente del PCE apostó por este «pronunciamiento» de los ciudadanos porque, a su juicio, la Constitución «se pactó en momentos muy difíciles».
«¿Ciudadanos o clientes?».
«No sólo estamos intentando relanzar el prestigio de la Segunda República, sino que luchamos por la Tercera», apostilló Alcaraz, para quien este régimen sería una «democracia de alta intensidad, con ciudadanos y no clientes».
Detrás, un «infierno»
Alcaraz consideró que actualmente se vive una «crisis de la democracia representativa» y por ello insistió en reivindicar una República «participativa», ya que «el paraíso de las cifras macroeconómicas oculta el infierno de la economía diaria».
Pese a todo sabemos que la inamovible Constitución, cual ley suprema celestial y del postmovimiento nacional, intocable e inalterable no será reformada en mucho tiempo. Seguiremos respetándola por imperativo legal, que es la única bofetada que se le puede dar a la derecha obtusa. Guanarteme.






