Garitaroja.-Prensa Latina.- Los grupos promotores de las armas de fuego en Estados Unidos son grandes financiadores de las campañas políticas del Partido Republicano, reveló hoy un estudio del Centro de Política Responsable (CPR).
A raíz de la masacre el lunes último en la Universidad Tecnológica de Virginia, el tema de la venta y tenencia de armas en Estados Unidos acapara titulares de prensa y es objeto de variadas interpretaciones en medios políticos.
Las asociaciones y grupos defensores de estos artificios dieron millones de dólares a políticos, principalmente republicanos, que defienden su causa en el Congreso estadounidense, indicó el estudio.
Asimismo pagaron millones de dólares a cabilderos para oponerse a reformas de la ley que impidan el libre comercio de estos equipos.
Propietarios de Armas de América (GOA) y la Asociación Nacional del Rifle (NRA) marchan a la cabeza de los que, amparados en el Constitución del país, hacen de la venta de armamentos a la población un lucrativo negocio.
La NRA, integrada por cuatro millones 700 miembros, solamente gastó 11 millones de dólares en acciones de cabildeo en Washington entre 1997 y 2003, precisó el Centro de Política Responsable.Sin embargo, GOA integrada por menos de 300 mil personas, sobrepasó su esfuerzo al desembolsar 18 millones de dólares para defender su uso. Con una población de 300 millones de habitantes, en las calles norteamericanas hay 250 millones de armas, según estadísticas federales.
El lobby de estas agrupaciones de tendencia conservadora supera con crece la labor de entidades como la Campaña Brady y la Coalición para Detener la Violencia de las Armas, que en su conjunto apenas pudieron gastar dos millones y medio de dólares en oposición. Los grupos defensores de la Segunda Enmienda Constitucional que asegura el derecho a la portación de armas, dieron además cerca de 17 millones de dólares a políticos individuales tanto en Washington como en los estados desde 1987.
El 85 por ciento de esos fondos fueron a las arcas de candidatos y políticos republicanos. Varias iniciativas de ley para poner freno a la proliferación del uso de armas fueron derrotadas en un Congreso que durante años fue dominado por los republicanos. El propio presidente George W. Bush dejó morir una disposición de su antecesor William Clinton que frenaba la venta de determinadas armas de asalto, incluidas las AK-47 y los AR-15, fusiles de combate. Según el CPR la poderosa NRA, de tendencia conservadora, gastó 22 millones de dólares desde 1989 en propaganda para favorecer a sus candidatos políticos.
Analistas consideran que es difícil que los legisladores aborden una ley para el control de estos artefactos pese a lo que ocurrió en Virginia.
Según estadísticas, los norteamericanos marchan en la vanguardia entre las personas más armadas, lo que se manifiesta de manera proporcional en el número de asesinato. Cerca de 30 mil personas mueren al año en hechos vinculados con las armas de fuego.






