Garitaroja.- La asignatura pendiente del presidente Chávez fue siempre las prisiones. La revolución bolivariana no podía permitir un sistema penitenciario como el existente en Venezuela. Varios ministros dejaron su puesto por el caos penitenciario. Por fin después de la arroyadora victoria electoral de Diciembre, se han puesto manos a la obra y se está realizando una amplia reforma.
En Venezuela hay 30 Cárceles que albergan a 19.000 presos y, 19 Centros de Tratamiento Comunitario (CTC), régimen abierto, en estado de ruina. El 93% de los presos son hombres, de ellos el 60% menores de 30 años, de los cuales el 61´3% provienen de barrios marginales. Existen unos 4.000 carceleros (es el nombre correcto), cuyo trabajo consiste en los recuentos, los traslados y la alimentación, ningún otro; la vida regimental la organizan los presos con sus «pranes», «diezmos» etc. La formación y el salario de los carceleros va a la par….
La violencia en las cárceles es tremenda, se han encontrado hasta granadas de fragmentación. Existe el derecho de pernada sobre familiares, y los malos tratos y los sobornos entre ellos y con los carceleros es cosa normal.
En este ambiente, las cárceles son escenarios de constantes protestas: de enero a marzo de 2007, ha habido 11, entre huelgas de hambre, cosidas de boca, huelgas de sangre (los reclusos se autolesionan y desangran) y autosecuestros de los familiares (éstos se niegan a salir del penal al finalizar la visita), todas ellas resueltas por los actuales responsables de la Dirección General de Custodia y Rehabilitación del Recluso (DGCRR) con la negociación. A todo esto se suma el restraso judicial (muchos presos han sobrepasado el tiempo de prisión fijado por la ley!), la mezcla de preventivos y penados (al 50%) y la falta de control que la DGCRR tiene sobre el sistema penitenciario (pues son varios los organismos de los que depende).
Esos son los hechos, la reforma ya ha comenzado. El Director General, Fabricio Pérez, afirma que , «tradicionalmente, la IV República vio el sistema penitenciario como un depósito de los que consideraba que atentaban contra sus intereses, privilegios y medios de producción», «se ha incorporado nuevo personal, las infraestructuras en 14 centros penitenciarios se han mejorado, y se han construido otros nuevos. Buscamos dar solución estructural a las condiciones de las instalaciones sanitarias, cocinas y comedores. Hay 50.000 millones de bolívares [unos 17 millones de euros] para tal fin. Y hemos dotado de medicamentos al 80% de los centros penitenciarios por importe de 230 millones de bolívares. Por último está lista para su entrega en los próximos días la primera Clínica Móvil Integral de las ocho que están contratadas y que llegarán en las próximas semanas. Paralelamente hay toda una serie de inversiones sociales, deportivas, culturales, de salud, que se han ido volcando al sistema penitenciario para tratar de revertir las graves condiciones en las que se encuentra. Además de un esfuerzo en la resolución del retardo judicial y la aplicación efectiva de los derechos penitenciarios». «. El modelo que queremos construir apuesta por el derrumbe simbólico de los muros, un modelo de puertas abiertas tanto para la comunidad como para el entorno social de los centros, como para que los propios individuos tengan un contacto permanente con el exterior, para que sus familias puedan acceder a ellos, para que la comunidad pueda interactuar profundamente con los internos en un marco donde predomine el régimen abierto, extramuros».
«Un modelo con la menor cantidad de muros posibles, que garantice la reinserción del individuo, la participación de la comunidad intramuros (a través de la constitución de cooperativas, tanto de familiares de los internos como de las comunidades aledañas, que presten los servicios penitenciarios como la alimentación, el mantenimiento de las áreas). Es la propia comunidad la que puede garantizar la reinserción efectiva de los individuos, ya que conocen mejor sus aciertos y carencias». «Propone la incorporación de nuevos recursos humanos, con formación profesional y en los valores socialistas y éticos».»Los Centros serán transformados en centros de desarrollo endógeno y humanista integrales, donde se propondrá la corresponsabilidad entre el Estado y los órganos de poder nacional, regional y local. Con ello ratificaríamos nuestro interés por un sistema penitenciario como parte integrada en la sociedad».
Así van las cosas y así es la revolución bolivariana. Es la mejor salida que tiene estos países, otros sólo ven el libre comercio y el mercado, estas cosas les importan un carajo. Este artículo-informe lo he elaborado con el semanario Diagonal como fuente. En la foto Fabricio Pérez, Director General.-Guanarteme.






