Ni hoy, ni hace trece días me gustaría trabajar en Villabona. Ni el tener una ideología noble podria justificarme moralmente vigilar a dos sindicalistas, socialistas e inocentes. Y la verdad es que ni en Villabona ni en ningún sitio, si la situación sigue con esta linea que ya dura desde el 11-S y, que no tiene otra intención que la criminalización de las políticas alternativas, y el encarcelamiento sin miramientos de todo lo que se mueva a la izquierda. Ni siquiera han tenido «respeto a las canas políticas».
Precioso el artículo de Fernando Leon de Aranoa e Ignacio del Moral, que tanto saben de ellos en «Los Lunes al Sol».
«Las imágenes de aquellas movilizaciones en Gijón configuraron la secuencia inicial de una película que pretendía mostrar, en realidad, otra violencia. Esa que nadie verá nunca en la cabecera de un informativo, porque sucede en el seno de las familias de los trabajadores sin trabajo. Y también su otra lucha, la que viene después, la más callada, la que se libra contra el desempleo en ese corredor de la muerte de la vida civil que es el paro. Pero sobre todo pretendíamos mostrar en ella su integridad y su coherencia, su sólido compromiso con el trabajo entendido como un bien común».
¿Porqué no se puede respetar a estas personas y tenerles admiración, estuviesen confundidos o no?. ¡Por envidia y resentimiento! ¡Por soberbia! Así no se soluciona la falta de identidad política, con el uso de la fuerza con los compañeros. Juicio lleno de irregularidades, Sentencia que más pareció un linchamiento, son pocas de las cosas que se oyen del Juicio de Candido y Morala. Como se puede hablar de dialogo para solucionar el terrorismo cuando se encarcela por romper un puto sistema de video. Y no siendo culpables, pués más aún .
Ni hoy, ni hace trece días me gustaría trabajar en Villabona, yo no estoy para vigilar presos políticos. Ni lo estaré. Guanarteme.






