El abogado Pedro Santisteve, miembro de la Asociación de Seguimiento y Apoyo a Presos en Aragón (ASAPA), entidad que ha promovido la campaña de recogida de firmas y que envió la solicitud de indulto al Ministerio de Justicia el pasado mes de mayo, explicó que el joven fue la única persona identificada de un grupo de seis o siete que cometió los atracos callejeros. El botín ascendió a cuatro teléfonos móviles, una tarjeta del autobús y 13 euros.
Santisteve recordó que el recluso no tenía antecedentes delictivos y realizaba una intensa labor de reinserción social para jóvenes en el barrio donde vivía, en San Pablo. Asimismo, lamentó que en la sentencia no se hubieran considerado una serie de circunstancias que afectaban al procesado, «que incluso pudo ser un mero testigo de los hechos por los que fue juzgado».Para la solicitud del indulto, ASAPA ha recogido firmas en todas las parroquias de Zaragoza y se ha contado con el apoyo de la Pastoral Penitenciaria. Asimismo, se ha recurrido al servicio de mediación penal para reparar el daño causado a las víctimas, que ya han sido resarcidas de sus pérdidas por parte del penado.






