En cuanto se hizo público el contenido de esta caricatura, Fernando Sebastián envió una carta a los medios de comunicación denunciando el ultraje a la figura de Jesucristo y llamando a los católicos a tomar iniciativas legales para impedir que la pancarta se paseara por la ciudad. Desde ese momento, se ha creado un clima de gran tensión en Pamplona. A los periódicos llegan todos los días cartas y artículos a favor y en contra del Muthiko Alaiak. El principal partido de esta comunidad autónoma, la Unión del Pueblo Navarro (UPN), ha denunciado al Muthiko Aliak ante la Fiscalía General del Estado y ha exigido que se prohiba la pancarta.
Como se ve en la pancarta tampoco es para armarla de esta manera, pero es el colmo del fanatismo religioso y el yihadismo nacional-católico. Seguir leyendo noticia.





