Según la prensa, los ejemplares de aquel número de El Jueves en el mercado negro alcanzaron precios exorbitantes (hasta 2,500 euros). No es imposible que el desconocido caricaturista que perpetró el desaguisado inicie, gracias a éste, una carrera triunfal en el mundo del arte (por lo menos del arte gráfico). A estas razones, quienes aprueban el secuestro y el juicio replican que si semejante criterio pragmático prevaleciera en todo orden de cosas el ordenamiento legal se desplomaría y el mundo estaría en manos de los vivos y de los pillos. La violación de la ley, dicen, debe ser debidamente sancionada sin tener en cuenta las eventuales y adventicias derivaciones que ello podría acarrear en otros ámbitos de la vida social.
En primer lugar, nadie sabe quien ha pagado esa cantidad porque sencillamente no se pagó. Eso es un bulo en el que una lumbrera como D. Mario no puede caer.
En segundo lugar, desconocido caricaturista para usted, D. Ignorante. ¿Desde cuando llevan Manel y Guillermo firmando páginas de un nivel estelar en este país?. La carrera triunfal ya está hecha, señor.
D. Mario su carrera triunfal en la literatura también esta hecha con creces. No la empañe metiendose a periodista sin fuentes fiables que acabará como acabó en la política, como un mamarracho.
Si le agrada ser un cortesano de primera sealo hombre, pero destierre la ignorancia.






