Garitaroja/El Comercio.com.- Venezuela y Ecuador acordaron hoy construir la mayor refinería de la costa del Pacífico -para procesar 300 000 barriles por día (b/d) de crudo- que será instalada en la provincia de Manabí como un plan estratégico para la integración energética de América Latina.
Las empresas estatales Pdvsa de Venezuela y Petroecuador suscribieron un memorando de entendimiento en ocasión de la visita que el presidente Hugo Chávez realiza a Quito, la segunda en los últimos siete meses.
El presidente de Petroecuador, Carlos Pareja, indicó que la refinería de Manabí será la más grande de la costa del Pacífico y tendrá una planta de alta conversión, cuya construcción se iniciará luego de cumplir con requerimientos ambientales, técnicos y financieros.
El costo del proyecto ascenderá a unos 5 000 millones de dólares, en cuyo financiamiento además de Pdvsa podrían participar otras estatales de la región, para convertirse en un plan latinoamericano, según el ministro ecuatoriano de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga.
Pareja sostuvo que el acuerdo será beneficioso para Ecuador en virtud a que será socio de Venezuela, el mayor productor de petróleo de Latinoamérica, que además de la inversión puede abastecer de crudo al complejo hidrocarburífero.
Asimismo, el funcionario señaló que el campo Sacha alcanzó más de la mitad de sus reservas en explotación, por lo que requiere de nuevas técnicas de recuperación para optimizar su producción, que había llegado al techo de 60 000 b/d.
Tras la asunción de Correa, las dos naciones pusieron en marcha el intercambio de combustible venezolano por crudo ecuatoriano.
Pdvsa y Petroecuador tienen otros ambiciosos planes de asociación para el área hidrocarburífera.
Ecuador baraja la posibilidad de explotar con empresas públicas como Pdvsa un campo en Amazonia con reservas por unos 1 000 millones de barriles, que demanda inversiones por 5 000 millones de dólares y generaría unos 700 millones anuales para el Estado.
El ministro venezolano de Economía Popular, Pedro Morejón, dijo hoy en Quito que su gobierno promueve un tratado con los países sudamericanos para que cuenten con energía durante un siglo.






