P.- En el SPD, que no deja de caer en las encuestas, surgen voces que piden un acercamiento a La Izquierda. ¿Lo ve posible? R.- Es una mera cuestión de contenido. En tanto el SPD siga aumentando el IVA y bajando impuestos a las empresas, no habrá acercamiento. En tanto siga promoviendo las intervenciones militares, tampoco. De vez en cuando, algunos dicen: ‘La Izquierda no puede ser parte de una coalición de gobierno con nosotros’. Es como si yo dijera que a mí no me gusta [la top-model alemana] Claudia Schiffer. ¿No me gusta Claudia Schiffer? Ella nunca me ha preguntado mi opinión. Entonces, no vemos la posibilidad de trabajar en conjunto con el SPD de hoy. P.- Pero si La Izquierda quiere llegar a un gobierno de coalición, debe estar dispuesta a hacer concesiones. ¿En qué estarían dispuestos a ceder? R.- Nosotros tenemos una idea del Estado de Bienestar y del Estado Social que no es compatible con la que tienen otros partidos. Por ello, sólo tomaremos parte de un gobierno cuando podamos realizar propuestas por las cuales podamos responder. P.- Parece que La Izquierda es un modelo o una marca en auge no sólo en Alemania. R.- Nosotros queremos una Izquierda Europea. Hay un trabajo en conjunto con Italia, con el partido de Fausto Bertinotti (La Sinistra), e invitamos a otros partidos políticos a sumarse a nosotros. Uno no puede seguir haciendo política sólo dentro de un contexto nacional.






