Garitaroja/Rebelión.- El Cardiocentro Pediátrico William Soler de Altahabana, inaugurado por Fidel Castro hace 21 años con el objetivo fundamental de ofrecer atención a niños y niñas con malformaciones congénitas del corazón, en un nuevo gesto de evidente inhumanidad ha sido incluido por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en una extraña categoría: la de Hospital Denegado.
Los primeros síntomas de esa medida, que obstaculiza aún más la adquisición de medicamentos y dispositivos para tratamientos de enfermedades cardíacas ––que en ocasiones solo son fabricados por empresas o filiales norteamericanas––, es la reciente prohibición de que las compañías AGA y Numed vendan al Cardiocentro dispositivos y catéteres que son utilizados por los especialistas para la realización de la técnica conocida como Cateterismo Intervencionista.
Ese avanzado proceder mínimamente invasivo se practica con muy buenos resultados en el Cardiocentro, para el cierre de defectos de comunicación entre cavidades del corazón, la dilatación de válvulas cardíacas estrechas, entre otros, que evitan tener que llevar al paciente al salón de operaciones para practicarle una intervención quirúrgica a «corazón abierto». Seguir leyendo.
El artículo de José A. de la Osa pone los pelos de punta a cualquier persona medianamente humana. Habría que preguntarle al Asno y sus compinches si están de acuerdo con esta medida.
El artículo de José A. de la Osa pone los pelos de punta a cualquier persona medianamente humana. Habría que preguntarle al Asno y sus compinches si están de acuerdo con esta medida.






