La “cooperación multilateral” con los países asiáticos alineados con Washington, predispuestos a sumarse a cualquier aventura militar del Imperio, tiene movilizados a más de 100 mil soldados yanquis en centenares de complejos terrestres, aéreos y marítimos en varios estados, Corea del Sur y Japón en particular. A ello obedece el súbito desgarramiento de vestiduras del presidente George W. Bush por “la libertad y la democracia” en Myanmar. Que no incluye, obviamente, sensibilidad alguna ante la no menos corrupta dictadura militar de Tailandia, la represión del gobierno de India en Cachemira, la más leve crítica a su socio el general Pervez Musharraf de Pakistán, a los títeres represivos que gobiernan Bangladesh y al régimen autocrático de Sri Lanka.
Leer artículo.






