El subsecretario de Presidencia, Ricardo Franco Levi (Montevideo 1.949), había redactado un texto, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 12 de octubre y mandado a la comisión de cultura del Parlamento. El proyecto preveía la obligación para los blog de inscribirse en un registro custodiado por la Autoridad para la Comunicación, dependiente del Gobierno. Otra medida prevista era la exigencia de que cualquier publicación en Internet, bitácoras incluidas, que tuviera «actividad editorial» tendría que disponer de un editor identificable que se hiciera responsable del contenido, según cuenta el diario La Republicca. El subsecretario aseguró la semana pasada: «No estamos interesados en tocar los blog personales».
La rápida reacción de la blogosfera italiana ha obligado al Ejecutivo del primer ministro Romano Prodi a dar marcha atrás. El impacto y la movilización han sido tales que el propio Franco Levi se ha visto obligado a proponer una enmienda a su texto por la cual los blog no tendrán que registrarse. Pero una vez más ha quedado de manifiesto la voluntad de los políticos por controlar la libertad de expresión en internet como ya lo hacen en los periódicos y la televisión a traves de las grandes empresas de la comunicación.






