Todo empezó durante una comparecencia ante el comité judicial de la cámara alta el 28 de octubre, cuando Mukasey describió como «repugnante» la asfixia simulada, pero evadió opinar sobre su legalidad. Los demócratas montaron en cólera y amenazaron con rechazar el nombramiento.
La asfixia simulada consiste en inmovilizar a un individuo, tumbarlo de espaldas con la cabeza hacia abajo y verter agua sobre su cara, que según el grado de tortura puede estar cubierta por un trapo o un plástico, lo que produce una profunda sensación de ahogo. Se sospecha que este método ha sido utilizado por la CIA, entre otros, contra prisioneros de Al Qaeda, aunque el Pentágono lo niega.
El presidente George Bush defendió a su candidato: «No sabe si utilizamos o no esa técnica… y tampoco tiene sentido que informemos al enemigo de lo que estamos haciendo», dijo Bush quien también aseguró que las técnicas «especiales» de interrogación era «legales, seguras y necesarias». Leer más en Público.es.
Neoyorquino de 66 años, fue juez jefe del Distrito Sur de Nueva York hasta septiembre de 2006. Había sido propuesto como juez en 1987 por el entonces presidente estadounidense, Ronald Reagan. Actualmente, Mukasey trabajaba para el bufete Patterson Belknap Webb & Tyler en Nueva York y es asesor legal del aspirante a la presidencia republicana Rudolph Giuliani, con quien coincidió antes de ser juez. Toda una joya, sobre todo de eso que llaman la independencia judicial.






