Garitaroja/Guanarteme.- Perdonad que ayer no puede comentar el asesinato de un trabajador de izquierda, pues por asuntos familiares me encontraba fuera. Me enteré del atentado tarde y de voz de un taxista que escuchaba Radio Interecononomia, para colmo.
Mi solidaridad con su familia y con el Partido Socialista de Euzkadi. Creo que la izquierda vasca ha tocado fondo por no condenar la pena de muerte que se impone a muchos ciudadanos, que sólo son culpables desde un punto de vista irracional. Es lamentable pues la izquierda abertzale sería buena y necesaria si estuviese limpia de violencia o apoyo incondicional a la misma.
No quiero hablar de los miserables, porque ya habrá tiempo. Pero si que mañana todos vayamos a las urnas, a votar contra la muerte y contra la utilización que hacen de ella los miserables fascistas.






