Garitaroja/La Jornada/Guanarteme.- Y se quedó corto, claro que por aquello de la diplomacia hay que ser muy politicamente correcto.
A unos días de que se anunció su traslado a la Organización de Estados Americanos (OEA), el embajador de Venezuela en México, Roy Chaderton, considera que se ha avanzando en la normalización de las relaciones entre los dos países, pero es necesario quitar “lastres y fantasmas”, que son elementos de perturbación.
–¿Esta actitud es de algún sector en especial en México?
–El problema aquí son los medios: la mayoría de los medios privados que están concertados con fuentes de poder fuera de México.
–¿Estados Unidos?
–Seguro. Pero, debo decir que, salvo mejor opinión, posiblemente los medios privados más agresivos en intensidad y volumen contra el proceso bolivariano en todo el mundo son los mexicanos. Uno escucha un lenguaje de horror. Ya no solamente la crítica que es normal cuando alguien está en desacuerdo con algún proceso o con alguna política. Tengo ocho meses aquí y prácticamente todos los días, en primera plana, hay presentaciones muy negativas, despectivas, clasistas y racistas en contra del presidente Chávez. Eso se da también en España. Por ejemplo el Grupo Prisa, que son los fascistas de clóset. Hay unos fascistas impúdicos, como el señor (José María) Aznar. Esos están concertados en una campaña mundial contra el presidente Chávez, dirigida por Estados Unidos. Y los fascistas del clóset son la derecha del PSOE en España y el diario El País, por supuesto. También en Colombia, el diario El Tiempo, que ahora es propiedad parcial del Grupo Prisa, y hay diversos grupos que de alguna u otra manera se meten. Hay una concertación para presentar una imagen absolutamente negativa de la democracia más dinámica de nuestro continente.
–Pero, ¿a qué atribuye usted que en México se presenta este fenómeno? ¿Resabios del proceso electoral de 2006?
–El presidente Chávez está consciente de eso, pero dijo muy claramente, hace como ocho o nueve meses, que había que pasar la página.






