Garitaroja/Guanarteme.- Que un objeto represente la voluntad de un pueblo y que por retirarlo de algún lugar se condene a una o varias personas con casi el mismo tiempo en prisión que al que atropella, asesina y se da a la fuga, demuestra que el progreso intelectual de la españolía no va a la par que el progreso técnico o económico.
Sin entrar a valorar el echo, me parece que ya está bien que perdamos tiempo y dinero en juzgar y condenar estas chorradas que, por ejemplo, en Estados Unidos, ni se tienen en cuenta.
El joven condenado por ultraje a la bandera al haber descolgado la enseña española del balcón del Ayuntamiento de Terrassa (Barcelona) en 2002 fue encarcelado el lunes por la mañana después de que el Tribunal Supremo (TS) decidiera hace pocos días no admitir a trámite el recurso de la defensa y ratificara la condena de dos años y siete meses de cárcel. Seguir leyendo.
En el país del terrorismo machista, el racismo, la desigualdad territorial, el crecimiento urbano insostenible….. se condena a dos años y siete meses a un joven que retira una bandera constitucional de una fachada, haciendole una publicidad impagable a los pobres ofendidos españolistas, y la llena de mierda o la quema o lo que sea. Alucinante.
A ver si vamos olvidándonos de delitos y prohibiciones que ya sólo se ven en países con mucho déficit de libertad.
Por el momento un joven ha sido encarcelado en Barcelona por «conducir temerariamente y atropellar, con resultado de muerte, a una bandera española».






