
El Periódico de Aragón.- Zaragoza no será finalmente sede de la base del Sistema de Vigilancia Terrestre (AGS) de la OTAN, tras la decisión del Ministerio de Defensa de no concurrir con esta candidatura al proceso de elección de esta ubicación. Así, la Alianza Atlántica decidió el pasado 16 de enero implantar esta instalación militar en la ciudad de Sigonella, situada en la isla italiana de Sicilia.
El proyecto de AGS ha pasado por diferentes vicisitudes desde que se planteó en 1993 y finalmente ha quedado reducido a una base con ocho aviones espía sin tripulación, que se ubicará en el país transalpino. Según fuentes de Defensa, esta iniciativa de la OTAN ha quedado muy lejos de la infraestructura por la que se interesó la capital aragonesa, que contemplaba una fuerte creación de empleo e inversiones en I+D de cientos de millones de euros. Ante estos cambios, el Ejecutivo central consideró a finales del pasado año que el proyecto no era de interés para Zaragoza, ya que no conllevaba el impacto económico previsto en su momento y además comprometía el desarrollo del aeropuerto comercial de la ciudad.
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