GUANARTEME.- Como dicen por mi tierra «la ignorancia es atrevida». En más de una ocasión puse demasiado alto, en este blog, a personas como Felipe Pérez Roque o Carlos Lage, ministros cubanos. Claro estás defendiendo la idea y pasas por las personas como si fueran tan inmaculadas como ellas. Me sirve de experiencia.
Felipe Pérez Roque me pareció un tipo joven, con un déficit oratorio que aparentaba un bajo nivel cultural, pero con mucho ímpetu y, aparentemente con futuro en un proceso de cambio tranquilo para Cuba. Nada más lejos de la realidad. Pérez Roque fue un mal relevista de Robayna (menudo pájaro) con muchas contradicciones y con un perfil bajísimo, en cuanto a trabajo y potenciación exterior del Minrex.
Lage hizo un buen trabajo cuando inicio el Periodo Espcial, pero por lo visto se apagó a partir de 1.995. Hay contradicciones claras entre lo que decia fuera de Cuba y dentro. Fue desastrosa su intervención al principio de la enfermedad de Fidel, su contradicción con las otras versiones oficiales. Algo que deja a cualquier Gobierno tocado en su credibilidad.
Raúl Castro prometió en su discurso de 24 de febrero del año pasado una reestructuración y reducción de la administración del Estado. Después de implementar algunas medidas como la entrega de tierras a campesinos, la apertura de los hoteles para los ciudadanos cubanos y la tenencia de celulares, entre otras, el líder cubano acaba de poner en práctica la reestructuración del gobierno anunciada.
¿Que veo yo en su contra? La elección de dos militares como Ministros, da una sensación poco reformista. Si, son personas de confianza de Raul, elegidas para poner en práctica sus ideas, pero la fachada cuenta mucho y, aparenta otra cosa. La edad media de los Ministros también es poco atractiva, si Pérez Roque fue un mal relevo por no tener suplentes jóvene de Robayna, fogeándose, de este Gobierno pocos jóvenes pueden fogearse para llegar a la Jefatura del Estado.
No perdemos la esperanza, pues, del futuro despegue del pueblo Cubano hacia un estado de bienestar socialista.
Por último recoger el perfil del nuevo Ministro de Relaciones Exteriores, un puesto tan relevante por su trascendencia exterior y sus apariciones mediáticas.
Bruno Rodríguez Parrilla, de 51 años de edad ha sido periodista y embajador. Nació en México, en enero de 1958 y se graduó de abogado. El nuevo Ministro de Relaciones Exteriores, que sustituye a Felipe Pérez Roque, fue también dirigente estudiantil, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de La Habana, secretario de Relaciones Internacionales de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y director del diario nacional Juventud Rebelde.
En 1990, Rodríguez es electo miembro del Comité Central del gobernante Partido Comunista y dos años después jefe de su Departamento de Cultura en el contexto del desmembramiento y posterior desaparición de la URSS.
En 1993 pasa a la vida diplomática como Representante Alterno de Cuba ante las Naciones Unidas, designado después para la máxima representación y a su regreso a La Habana, vicecanciller a cargo de las relaciones con América Latina.
Durante el año 2002 se pronunció contra el Golpe de Estado en Venezuela y llamó al pueblo cubano a condenar los acontecimientos que tenían lugar en Caracas.
A principios de 2006 y ya como vicecanciller primero, fue designado jefe de la Brigada Médica cubana que trabajó durante varios meses en Pakistán atendiendo a las víctimas del terremoto en zonas montañosas, bajo grandes heladas, trabajo que que fue reconocido por el entonces presidente Fidel Castro.
Además, Rodríguez presentó el recién concluido informe sobre los Derechos Humanos de Cuba en Ginebra donde de los 60 países que hicieron uso de la palabra, 51 reconocieron los avances en este tópico que experimentaba la nación antillana.
Que tenga mucha suerte.





