
GUANARTEME.- Mi niño de siete años ya sabe que padecemos una crisis creada por los que ponen a trabajar su dinero y no sus espaldas. Una crisis que están pagando los que han hecho las cosas muy bien, es decir, los que han contenido sus salarios durante los años de bonanza, los que han tragado trabajando las horas que han hecho falta, los que ha tragado sosteniendo contratos basura, porque era lo mejor en esos momentos de bienestar y beneficios, los que han aguantado ejemplarmente que una masa de esclavos sin papeles suplanten su trabajo y ayuden a reducir los salarios y su capacidad, siquiera, de negociación.
Todos los que con trabajo y abnegación han contribuido a que el peor empresariado de Europa especule, saque pecho en el extranjero comprando empresas, o esconda sus beneficios en paraísos fiscales, con su abnegación y silencio, es decir de «paz social!, han contrituido excepcionalmente a la consolidación de un estado de bienestar, son ahora los que tienen que pagar el error de los que no van a pagar por ello. El error o el delito, o la ineficacia de un sistema que se basa en la autoregulación de la corrupción, o del mercado, o del dinero, porque dinero y mercado es lo que degenera en la corrupción.
Durante ocho años el PP, que nos llenó la cabeza de buenas ideas, como la falsa reducción de impuestos, cimentó la econmía en algo tan viejo como la construcción y, sobre ello creo una burbuja que por desgracia no le ha estallado a el, único responsable. Fue el responsable de la inmigración masiva, fuente de riqueza para los exclavistas que la aprovecharon para enriquecerse con «bajos costos laborales», como para fomentar la economía subterranea de los sinverguenzas que vendieron o alquilaron sus pisos en el extrarradio a precio de oro para comparse el «adosadito en la sierra». ¿O es que ya no nos acordamos que se alquilaron pisos de mierda en San Blas a 700€? No de todo lo de esos tiempos no nos acordamos……
Y peso a eso somos los culpables de esta crisis y somos los que tenemos que jodernos y arrimar el hombro. PUES NO, SEÑORES, AYER LES DIJIMOS QUE NO Y, HOY YO LES DIGO QUE SI HAY QUE QUEMAR, QUEMAREMOS LO QUE HAGA FALTA, porque ya hemos puesto demasiado para que encima la CEOE rompa la Concertación Social, que existió hasta en aquellos tiempos del PP y buen resultado dió, y se vaya al Congreso a coaccionar y comprar a los Diputados.
Ayer en Zaragoza, donde nos manifestamos, la gente estaba callada, salvo una cola, comandada por el PCE, animosa y gritona, el resto parecía un paso multitudinario de Semana Santa. Hace solo un año, había 39.000 desempleados en Aragón. Hoy son ya 86.000. General Motors, Schindler, Schmitz Cargobull, Galerías Primero, CAF, Tudor, Alumalsa, Gestamp, Aena… son varios de los colectivos de trabajadores que están sufriendo las ERE o la precariedad. Como va a ir, pues sin muchos ánimos de gritar cuando les engañaron con las hipotecas y el Gobierno de entonces no cumplió con su misión social de informarles y alertarles de lo que supone un endeudamiento superior al 30% de la nómina. Algo que por ejemplo en Alemania ni se discute.
Pero cumplimos con nuestro deber solidario de apoyar a los que están jodidos.
Según cuenta la prensa nacional, en Madrid una multitud se manifestó también en defensa del trabajo. Toxo criticó que las empresas puedan hacer contratos con indemnización de ocho días en caso de despido sin necesidad de notificarlo durante los dos primeros años y de 20 días por año trabajado una vez pasado ese periodo. «La CEOE tiene que ser leal con sus compromisos, no se los puede saltar de forma oportunista y llevar una propuesta como ésa al Parlamento. Por ahí al único lugar al que se llega es al conflicto, a la movilización, a la huelga y a la crispación de la sociedad española». Buen estreno Ignacio, pero es probable que ya no te llamen de la FAES para dar una conferencia…….





