090507215207_sp_capturados_farc_226x170

GUANARTEME.- «Y sin embargo te queremos amigo Uribe»  parece que le dijeron en el estado español aquellos que le entregaron un premio recientemente.  En el fondo esconden que ellos harían lo mismo con los rojos, los sindicalistas, los maricones y demás gentuza que lo que hace el ejercito coolombiano. Una medalla le dieron al máximo paranoico de Colombia.

Y mientras las pruebas de los fusilamientos siguen amontonandose sobre las espaldas del Gobierno de Colombia. Eso si con el silencio complice de la Derecha y los medios de comunicación españoles.

La Fiscalía General de Colombia investiga actualmente 1.666 víctimas de «falsos positivos», es decir, de personas aparentemente inocentes que fueron presentadas por el Ejército como guerrilleros o paramilitares muertos en combate. Un positivo, en el argot militar colombiano, es cuando se captura o se abate a un delincuente.

El fiscal general, Mario Iguarán, ha dicho que esa cantidad de casos podrían constituir una especie de «genocidio». Y para que lo diga el «ínclito Iguarán vigilante de las paranoias presidenciales»…..

En octubre de 2008 el gobierno retiró del servicio a 27 militares, entre ellos tres generales, a raíz del escándalo por los «falsos positivos». Luego, el gobierno comenzó a emitir, por televisión, informes públicos y periódicos de las Fuerzas Militares sobre denuncias por derechos humanos.

Posteriormente, el Ministerio de Defensa anunció que puso en marcha inspecciones con la facultad de ordenar y activar una Comisión Inmediata de Inspección in situ, para determinar si han ocurrido hechos que violen los derechos humanos o infrinjan el Derecho Internacional Humanitario.

Desde 2005 la oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos había alertado al gobierno sobre la existencia de «falsos positivos».

Recientemente, el máximo ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien fue extraditado por narcotráfico a Estados Unidos en 2008, declaró desde Washington que sus hombres instalaron hornos crematorios en Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, para no dejar rastros de sus asesinatos que, según él, fueron agradecidos por las autoridades militares.

Esta información que publica BBC-Mundo no tiene eco en los democráticos e independientes medios de comunicación españoles.   Sólo la Guerrila tiene cabida, los crímenes de la Guerrila, en estos medios.  Aquí ya he escrito en contra de la Guerrilla, porque repito, quien secuestra y asesina inocentes no tiene justificación moral alguna. Pero no nos escudemos en ello para eliminar a toda persona que no comulgue con nuestras soluciones. Ello es exactamente igual de criminal y absolutamente genocida.

Sólo espero que los Colombianos hagan como los norteamericanos y democraticamente manden a Uribe y el uribismo de limpiabotas de los empresarios hispanos que le aconsejan tan «inteligentemente», pero nunca jamás a gobernar un país.

¡HOLA!

Javiguanarteme

Bienvenidos al Flagelo de lo Correcto, mi blog personal donde comparto mis pensamientos, opiniones e intereses.

La justicia es la venganza del hombre social como la venganza es la justicia del hombre salvaje. Epicuro de Samos