Para meditar durante el descanso.

090702blog

GUANARTEME.-  El agua en estas rias de Lugo está fria como el hielo.  Así que hago una parada en mi relax lucense para leer la prensa internacional y,  encuentro un post en el blog de Fernando Ravsberg en la BBC, acerca de las movidas en Cuba que aparecieron hace días  en El País.

Estemos o no conformes con la totalidad del post, si debe servirnos, a todos los que  apreciamos la Revolución Cubana para meditar y hacer autocrítica.  Para tener una discusión serena fuera de la histeria capitalista.  Lean el pòst.

El último en enterarse

* Fernando Ravsberg
* 2/07/2009, 01:25 PM

Una nueva versión de la caída de Carlos Lage, Felipe Pérez Roque y Fernando Remírez ha salido a la prensa internacional con muchos más detalles, incluyendo fotos inéditas de los implicados y varios de sus comentarios más «discrepantes».

El «notición», que ocupa las primeras planas, sale de un video que está siendo visto solo por los militantes del Partido Comunista (PCC). Aparecen declaraciones de todos, hasta una confesión del cubano que entregaba la información a España.

Me entero de que los espías del Centro Nacional de Información español mantenían los encuentros con su principal agente en el restaurante El Templete, el mismo lugar donde yo y otros periodistas comimos con ellos más de una vez.

Sorprenden las declaraciones de Conrado Hernández, cuando afirma que los agentes del CNI «se te van metiendo» hasta que terminas trabajando para ellos. Suena muy bien para una novela de espionaje pero en La Habana esa candidez es poco creíble.

Es que los agentes españoles de la embajada son personajes públicos, que no ocultan a nadie su calidad de espías. Incluso su status está reconocido por el propio gobierno cubano, que es quien autoriza su estancia en el país.

Y no cabe duda que la función de un espía es recoger información que pueda ser de utilidad para su gobierno. Esto lo debían saber las autoridades cubanas y por eso grababan las comidas de los agentes españoles en el Templete.

La segunda parte de la nueva «filtración» sobre el caso de los dirigentes «tronados» abunda en detalles sobre los comentarios de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque respecto a la designación de Machado Ventura como vicepresidente.

La reacción de estos dirigentes no fue muy diferente a la de gran parte de la población cubana, que esperaba un cambio generacional en la dirigencia del gobierno. Por esos días abundaron las críticas e incluso las bromas amargas.

Pero, a diferencia de mis vecinos, Lage y Felipe tenían posibilidad de protestar la decisión, eran miembros del Buró Político del Partido, máxima instancia de poder en Cuba y lugar donde se elige a los candidatos que ocuparán cargos de gobierno.

Me pregunto por qué no lo hicieron, por qué se callaron para rumiar su malestar en fiestas y asados. No tengo respuesta, pero creo que algo va mal si dirigentes del PCC no son capaces de expresar sus puntos de vista políticos con sinceridad.

Lo que parece demostrar el caso es que la simulación se extiende mucho más allá de la población llana y llega incluso a algunos de los máximos dirigentes del país, que tampoco se atreven a confrontar sus opiniones.

La «unidad» como premisa política básica para el triunfo de la Revolución Cubana pudo ser vital en los primeros años pero, con el paso del tiempo, la sociedad desarrolló criterios diferentes que buscan espacios de expresión.

Las elecciones ganadas con el 99% de los votos, las decisiones parlamentarias apoyadas por unanimidad o las encuestas sociales que siempre respaldan masivamente al gobierno, muestran una uniformidad de criterio que no se corresponde con la realidad.

La mejor prueba fue el debate nacional del año 2007. Cuando se abrieron los diques la población expresó más de un millón de críticas. Sirvió no solo para identificar los problemas, también permitió a la gente exteriorizar sus verdaderos criterios.

Y la verdad es esa, que no todos los cubanos piensan igual, que muchos ciudadanos tienen grandes cuestionamientos que hacer, que algunos miembros del PCC no comparten los criterios de la dirección y otros ya comenzaron a elaborar propuestas propias.

Los sectores que aspiran a participar de las decisiones del poder crecen lentamente dentro de la isla. Intelectuales de todo el abanico político discuten soluciones a los problemas y lo hacen a cara descubierta a través de Internet.

Sin embargo, internamente sigue sin haber un espacio a la opinión diferente, los medios de prensa nacionales levantan la bandera de la «unidad» como si nada pasara en el país, como si desconocieran que dos miembros del Buró Político del PCC se escondían en una finca para expresar sus verdaderos pensamientos.

Claro que los medios cubanos no tienen nada que explicar, ya lo que había que decir se «filtró» hacia EE.UU. primero y ahora hacia España. Muy pronto también todos los militantes del PCC habrán visto el video incriminatorio.

El resto de la población, alrededor de 11 millones de ciudadanos, hasta ahora solo tiene derecho a recibir rumores deformados en la trasmisión oral. Todo parece indicar que, en el mejor de los casos, el pueblo cubano va a ser el último en enterarse.

Leer el post en su medio original.
Foto: Ultima manifestación  a favor del gobierno.

¡HOLA!

Javiguanarteme

Bienvenidos al Flagelo de lo Correcto, mi blog personal donde comparto mis pensamientos, opiniones e intereses.

La justicia es la venganza del hombre social como la venganza es la justicia del hombre salvaje. Epicuro de Samos