GUANARTEME.- El líder de la oposición, Viktor Yanukovich, ha ganado las elecciones en Ucrania de manera oficial, después da la publicación de los últimos resultados. Con casi el 97,56 por ciento de los votos escrutados, el ex líder ucraniano se ha impuesto a la primera ministra Yulia Timoshenko, como adelantaban ayer las encuestas a pie de urna.
Según los datos de la Oficina Electoral, Yanukovich ha obtenido el 48,49 % de las votaciones, lo que representa casi 12 millones de votos. Detrás suya, con el 45,92 % de los votos se situaría Timoshenko, que desde lleva anunciando desde ayer que pedirá una revisión de las papeletas tras acusar de fraude a Yanukovich. El estrecho margen que los separa es, según los analistas, lo que podría motivar que Tymoshenko impugnara el resultado.
Esta es la noticia que dan todos los medios de comunicación acerca de las elecciones en Ucrania. Parece que la «revolución» del Departamento de Estado USA, las redes sociales y la especulación se desinfla por momentos. La bancarrota económica que padece Ucrania, como los países bálticos ha desilusionado a la población en torno al neo-liberalismo económico. Pero a esto, que ya los expertos tratan en sus columnas, se une la bancarrota decomcrática.
Parece que la Sra. Timoshenko no reconoce una victoria por debajo del 5%, o del 10%, o….. Otra vez el fantasma del fraude. Sabiamos que se podía hacer fraude desde el poder, pero ¿desde la oposición? Con todo el poder en sus manos, el apoyo USA y de la UE, esta Sra. no ha sabido reconducir el país hacia el bienestar, si no más bien a la corrupción, la especulación y la bancarrota. Pero su visión democrática es la de evitar victorias del oponente si no son superiores a un tanto por ciento adjudicado por ella misma.
Es la bancarrota democrática. Incluso parece ser que la UE le ha aconsejado que acepte lo evidente. Para estas gentes las victorias de todo lo que no sea el sistema neocon son fraudulentas. Cuando lo único fraudulento demostrado en estos tiempos es el sistema especulativo demencial que ha llevado al mundo a una crisis económica sin precedentes, que no ha juzgado y condenado a los responsables, sino que ha juzgado y condenado a regresar al pasado, a los trabajadores, los funcionarios y los autonómos, únicos inocentes en todo este montaje destinado a acabar con el estado de bienestar.
La revolución naranja es un fraude, como lo fue en su día el comunismo, militarista, burócrata y supra-estatalista de la URSS. Eso si con una cara más facebook que la de la nomenclatura.
Quizás deba Ucrania mirar más hacia Bielorrusia y no hacia un Occidente al que lo único que le interesa es el poder militar naranja oponiéndolo a Rusia. Para nada el pueblo ucraniano.
Una cosa si queda clara, con la ideología Timoshenko, Rajoy todavía no podría ser presidente del Gobierno español…….Je,je,je.







