BBC-MUNDO.- Tuve que pensarlo mucho antes de decidirme a escribir un post sobre el tema de las huelgas de hambre. No se trata de un problema profesional, de hecho cubrí periodísticamente tanto el caso de Orlando Zapata como el de Guillermo Fariñas.
Pero escribir algo más personal implica para mí un problema ético y humano. No creo que quitarse la vida sea una buena estrategia de lucha política y una huelga de hambre llevada hasta las últimas consecuencias no es más que un suicidio prolongado.
No pretendo analizar razones, da lo mismo que se trate de disidentes cubanos que de militantes irlandeses. Nada cambia lo esencial, el atentado contra la propia vida, un hecho condenado por casi todas las culturas, filosofías y religiones.
Quería ir a Santa Clara antes de escribir, necesitaba ver a Fariñas, hablar con él, tratar de entender, intentar meterme en su piel. En la conversación le pregunté las razones de tan desesperada medida y él trató de explícamelo de diferentes maneras.
Insistí varias veces sobre el tema porque nada de lo que me dijo me convenció de que el paso que está dando hacia el vacío sea imprescindible para su causa. Tampoco logró convencer de eso a su madre ni a la mayor parte de la oposición.
El gobierno cubano ya contestó en el periódico oficial que no cederá ante las «presiones y chantajes». En otras palabras, no acepta la demanda de liberar a 26 disidentes políticos que, según la opositora Comisión de Derechos Humanos, estarían enfermos en prisión.
No importa me contestó Fariñas y agregó «¡ojalá me muera!». A otro colega le dijo que su «sueño es ser un mártir». Ya en su casa, frente a frente, mientras lo entrevistaba recordó el himno nacional, aquello de que «morir por la patria es vivir».
Coco cree que con su muerte quedará claro para el todo el mundo que los disidentes cubanos no son mercenarios. Sin embargo, mientras EE.UU. les siga enviando decenas de millones de dólares, el gobierno cubano continuará repitiendo lo mismo.
En el ámbito internacional, la mayoría de los gobiernos guardaron silencio sobre la muerte de Orlando Zapata. Los que hablaron se limitaron a «lamentar» lo ocurrido y repetir la vieja solicitud de libertad para los presos políticos.
El presidente brasileño, Lula da Silva, reveló los temores de todos: «La huelga de hambre no puede ser utilizada como un pretexto de derechos humanos para liberar personas (…) imagine si todos los bandidos que están presos en Sao Paulo entraran en huelga de hambre y pidieran su libertad».
En el país es aún peor, el grueso de los cubanos ni siquiera hablan de las huelgas de hambre. En el centro de Santa Clara, en su propia ciudad, los transeúntes consultados por nosotros nos aseguraron que no conocían a ningún Guillermo Fariñas.
Los presos políticos que iniciaron la huelga con Coco ya cambiaron su actitud y todos han vuelto a comer. Sin embargo, él continúa, ya tuvo un shock y es posible que cuando se publique este post esté a punto de sufrir un segundo colapso.
En la crisis anterior llegó a tiempo al hospital y allí los médicos le suministraron 8 litros de alimentos líquidos por vía intravenosa. Se recuperó pero pocos días después volvía a sufrir los dolores en todo el cuerpo por la deshidratación y el hambre.
Su vida está en grave peligro y nadie debería contribuir a su autodestrucción. Por eso no me decidía a escribir, sentía y aún siento temor de colaborar en su suicidio. Porque más allá de los textos de poesía épica, lo cierto es que morir es morir.
Conozco desde hace años a Coco Fariñas y creo que se confunde, el suplicio auto-infligido no lo convertirá en mártir ni el suicidio en héroe. El valor de un hombre no se demuestra muriendo sino viviendo para la causa y los ideales que dice defender.
Ya las autoridades cubanas dijeron que no cederán, los disidentes y los gobiernos extranjeros le piden que ponga fin a la medida y sus compatriotas siguen viviendo como si nada ocurriera. Si iniciar la huelga fue temerario, continuarla parece un sinsentido.
Cuando me iba de su casa, Fariñas me pidió: «apóyame mientras viva y llévame flores a la tumba después». No haré ninguna de las dos cosas, porque apoyar su auto-martirio es empujarle al abismo y glorificar su muerte abriría el camino para que otros sigan sus pasos.
GUANARTEME.- ¿Como se te quedó el cuerpo? Hay que informarse verazmente antes de lanzar barbaridades al aire. Pero si yo fuese Raul, concedería una Amnistía a los presos de conciencia. Y luego me marcharía a Bolivia y estaría unos días por allí mamando democracia sin paranoias. Y todo ello desde el cariño, no desde el chantaje o la presión.






2 respuestas a “«El suicidio como arma política». Lo que dice Fernando Ravsberg.”
Quien esto escribe es un estupido, no anadiria que es un desinformado sino mas bien un desinformador. Sabe muy bien que compara presos politicos sin delito de vilencia, contra la moral o la propiedad con los delicuentes comunes de Brasil es un barbarida y es repetir la toteria de Luis I lula cuando lo dijo al quedarse sin argumentos. Repetir los motones de millones de dolares que la manda el GOBIERNO americano a los disidentes en Cuba es desinformar pues el sabe muy bien que por los ultimos 10 anos lay leyes de gobierno americano prohibian el envio de dinero por encima del maximo de 100 dolares mesuales y solo a familiares directos, nada de primos ni sobrinos. Una partida de 8 millones de dolares de ayuda permanecio en el presupuesto pero se canalizaba a traves de ayuda en especies, osea comida, algun telefono tal vez o una pieza de computadora, ropa…no mucho mas. Solo recien hace un par de meses el presidente Obama levanto las restricciones de envio de remesas a Cuba.
Solo un par de cositas mas y termino. El himno Nacional de Cuba dice que Morir por la patria es vivir, eso dice el himno y eso hemos cantado todos los cubanos sin disticion de ideologias asi que negarlo diciendo que morir es simplemente morir no solo demuestra el desconocimiento de la historia de Cuba sino que de paso ofende a los cubanos al simplificar y descalificar el sentir de sus heroes y martires.
Por utlimo senores este desinformador que es un periodista internacional y no un blogero inocente, dice a Guillermo Farina en Cuba nadie lo conoce como un argumento para descalificar su sacrificio. Es de extranar? es de extranar que pocos lo conoscan? es que acaso los cubanos no ven Television? Es que no escuchan la radio o leen la prensa? Es que no quieren informarse y se niegan a navegar en internet? O es acaso que la Television que pueden ver es 100% controlada por el gobierno? O sera que es ilegal penado por la ley ver una estacion de Television extranjera instalando una antena parabolica en casa? Tal vez sea que solo en Korea del Norte pueda encontrarse una prensa mas controlada por un poder totalitarion que la prensa de cuba. Y tal vez sea
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que el acceso de internet es totalmente restringido a funcionarios que trabajan para el gobierno y que es ilegal que un cubano tenga acceso a intenet desde su casa.
La verdad es que a pesar de loe errores de esta nota por la promura y la falta de oficio, los cubanos ni somo estupidos ni somos desinformados porque queremos. Los cubanos somos desinformados si pero desinformados medica y sistematematica por un gobierno que con mano ferrea controla no solo acceso a los medio de informacion sino cada palabra que se escribe o se dice en los medios de informacion.
En definitiva como dice el dicho no hay peor ciego que el que no quiere ver.
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