GUANARTEME.- El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó que el Ejército es un elemento necesario “para luchar contra la pobreza” en ese país, respondiendo así a las declaraciones de su homólogo de Costa Rica, Óscar Arias, quien le instó a abolir esa institución. (Leer)
La semana pasada, en declaraciones a la cadena NTN24, Arias cuestionó la existencia de una institución castrense en Uruguay y conminó a Mujica a hacer lo mismo que hizo Costa Rica en 1948 cuando abolió el Ejército.
“¿Para qué necesita Uruguay un ejército? ¿Quién es el enemigo de Uruguay de nuevo? ¿Lo va a invadir Argentina? ¿Lo va a invadir Brasil?”, se preguntó el mandatario costarricense.“No importa cuánto invierta en sus Fuerzas Armadas, Uruguay no logrará ganar una carrera armamentista contra Brasil, Colombia, la Argentina, Chile y Venezuela. En las circunstancias actuales, la indefensión es mejor política de seguridad nacional para su pueblo, que un aparato militar inferior al de sus vecinos”
A estas declaraciones, del neo-liberal Arias, Múgica respondió con una chorrada inexplicable,
“Arias tiene derecho a pensar lo que quiera” pero que durante su Gobierno se mantendrá activo el Ejército porque lo necesita “para luchar contra la pobreza” en Uruguay.
Aquí conocemos ejércitos que luchan contra el fuego, pero contra la pobreza o el narcotráfico, yo no conozco ninguno. Más bien conocemos ejércitos que se despliegan por esos mundos en defensa de los intereses de las trasnacionales petroleras, madereras, cementeras……y muchas ..eras a las que los militares sirven con placer porque ellas representan a «la patria». Múgica que fue guerrillero, detenido y encarcelado por el ejército, cree ahora que esa institución le sirve para algo positivo. Más bien para, haciendole la pelota, no volver a la cárcel.
Oscar Arias será lo que ustedes quieran, un arrastrado del imperio, un neoliberal que no supo resolver con dignidad el tema de Honduras, pero les guste o no tiene razón. Sobre todo porque la situación en la que vive Uruguay no es la misma que la de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Cuba, asediados por servicios de inteligencia y escaramuzas fronterizas que no dudarán en usar la fuerza para derrocar sus gobiernos.
La ética castrense es deplorable. Digan lo que digan significa la utilización de la violencia, «en el grado que haga falta» para resolver todo conflicto. La ética castrense desprecia la vida, pues es lícito morir por unas pseudo-ideas o por unas instituciones sacralizadas. El Ejército no es más que un instrumento violento que tienen las élites políticas y económicas para sojuzgar y doblegar a los pueblos, porque, ya saben ustedes que, «hay cosas que los pueblos no entienden y que se deben solucionar aunque no estén de acuerdo«.
Estaríamos horas disertando sobre esto, pero, hay países que pueden y deben prescindir del Ejercito, como lo hizo Costa Rica en 1.948, para ser un ejemplo de lo que debe ser el futuro del Mundo. No nos empeñemos en que este futuro sea el que las películas de Hollywood nos presentan.






