El autobús de la vergüenza.

GUANARTEME.- Parece que se cumple el 65 aniversario de la victoria sobre el Tercer Reich Alemán. Y se celebra en Rusia, y se celebra con fiestas, los 25 millones de soviéticos muertos (9 de ellos soldados) no creo que se merezcan un fiestorro, si no más bien una ceremonia de arrepentimiento de los humanos por permitir y fomentar semejante barbarie. La más grande jamás habida.

Entre las celebraciones hay una muy curiosa del Partido Comunista de San Petesburgo (antes Leningrado y antes San Petesburgo). Un autobús con retratos de Stalin se pasea por la ciudad para que todos recuerden la victoria de la URSS sobre el Tercer Reich. Claro, Stalin era el responsable de la URSS y por lo tanto de la victoria, eso dicen los defensores del autobús. Lo inteligente (en la penosa mentalidad militar) es ganar una guerra con pocas bajas, propias y del enemigo. Stalin la ganó con NUEVE MILLONES de soldados propios muertos. Claro cuando el número de soldados no tiene fin, hasta yo gano una guerra. Esto lo entienden los ciudadanos de San Petesburgo pero parece que no los comunistas rusos. Y la polémica está desatada.

José Stalin, no voy a transcribir su largo nombre real, comenzó su aventura política en la Socialdemocracia Georgiana, luego perteneció al Partido Obrero Socialdemocrata de las Rusias, fue editor de PRAVDA y desempeñó un papel muy pobre en la Revolución de Octubre.  Lenin llegó a decir de el,

Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo de Secretario General. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ventaja, a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc. Esta circunstancia puede parecer una fútil pequeñez. Pero yo creo que, desde el punto de vista de prevenir la escisión y desde el punto de vista de lo que he escrito antes acerca de las relaciones entre Stalin y Trotsky, no es una pequeñez, o se trata de una pequeñez que puede adquirir importancia decisiva.
Lenin, 4 de enero de 1923.

Tras la muerte de Lenin, Stalin se encargó de que estas palabras no trascendieran, mediante conspiración evitó que Trotski asistiera al funeral, también acusó a Trotski de haberse unido a los bolcheviques justo antes de la revolución, e hizo públicos los desacuerdos que éste había tenido con Lenin en la etapa previa a la revolución.

Las imágenes soviéticas correspondientes a este período fueron posteriormente trucadas, eliminando con fotomontajes y técnicas similares a los opositores a Stalin (principalmente Trotski).  Al que eliminó fisicamente también, posteriormente.

Si a este personaje se le puede atribuir la mejora de las condiciones de vida de los Soviéticos,que pasaron de ser una nación rural atrasada a una potencia industrial, también se le atribuyen entre 4 y 60 millones de muertos propios, entre purgas y demás acciones que su paranoico cerebro le aconsejaron.

Por suerte la Duma y el Gobierno Ruso han parado algo similar en Moscú. Porque el ensalzamiento de alguien que avergüenza a muchos comunistas y ala humanidad en general,  por sus crímenes,  no debe ser permitido ni tolerado.

Esperemos que algún día se  hable de la historia con independencia y humanidad,  según la mentalidad del momento que estamos viviendo.  Es decir que,  aún respetando la mentalidad de cada época,  no son  celebrables hechos que hoy en día no se celebrarían.  Creo que me he explicado,  aunque no me quedo muy convencido.  Quiero decir que si antes era normal guillotinar a un tío,  ahora no,  y por eso no debe  celebrarse nada que tenga que ver con esa guillotinamiento……. NI MUCHO MENOS CON EL GUILLOTINADOR.

Ya ven, en todos sitios la política se radicaliza y atrasa,  y la violencia crece, miren el ejemplo penoso de Grecia.  O lo que pretenden llamar progreso, es decir a las ideas liberales de Milton Freedman  (que son más antiguas y fracasadas que el Windows Vista) no es tal,  si no intención de poder,  con la connivencia de la ciudadanía, ignorante,  gracias a los medios de comunicación  privados.

Hace 65 años,  los soviéticos,  pese a Stalin,  y a pesar de que permitiera morir a 25 millones de ellos,  le dieron leña al nazismo.  Y evitaron que el mismo número de españoles terminará dedicándose al pastoreo, como era intención del germano.

Recordemos eso y  dejemos a los  «caudillos»  en las tumbas.

¡HOLA!

Javiguanarteme

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La justicia es la venganza del hombre social como la venganza es la justicia del hombre salvaje. Epicuro de Samos