Pues si, aunque suene raro. No hay derechos especiales para nadie. Ni para los fumadores ni para los bebedores ni para los admiradores de Belén Esteban.
Los derechos benefician a todos. No a unos y perjudican a otros. Exigir el derecho a lo que se me antoja no es lícito. El humo del tabaco apesta, provoca enfermedades, como el humo de los autos o de las fábricas. No existe el derecho a contaminar. Y los fumadores contaminan y perjudican la salud de los demás. Y por su puesto la de ellos, pero yo no me niego a pagarles la quimio, sólo quiero que no fomenten el que nos la paguen a los que no fumamos o hemos dejado de fumar con mucho trabajo.
¿Derecho a fumar? Pero, ¿estamos locos o que? ¿Alguien pide el derecho a drogarse delante de los demás? ¿Alguien pide el derecho a oír música en el piso a las cuatro de la mañana?
Me parece ridículo que los enemigos de la Ley del Tabaco sean también enemigos de una Ley para la muerte digna. Es contradictorio, eso si que es contradictorio, no que el Estado cobre impuestos sobre el tabaco o el alcohol. También debería cobrarlos sobre las drogas, pues tendrían que estar legalizadas, sin que ello implique que sean terriblemente dañinas. Lo que pasa es que serían menos dañinas siendo legales que no siéndolo.
Derecho a respirar y a la salud. Y los que adoren porquerías que se vayan a sus guetos. A donde quieran, que no nos molesten, a eso si tienen derecho.
Si ya metimos la pata y hemos conseguido sacarla que no tengan derecho a jodernos.
¡DERECHO A FUMAR EN TU CASA!
Guanarteme







