¡REPUBLICA!

Hace 80 años que se proclamó el segundo experimento republicano en el estado español.   El fin supremo de  la república era,  para Aristoteles,  la libertad-igualdad  («solo somos libres entre iguales» ).  Si sólo somos libres entre iguales no puede haber una clase gobernante,  deben gobernar todas por igual. Dentro de la definición de clases gobernantes se encuentran también las realezas,  no sólo los gobiernos o los parlamentos.

Está claro que en una Monarquía todos no somos iguales,  todos no tenemos derecho a ser máximos representantes del pueblo,  todos no tenemos la obligación de someternos a las mismas leyes,  todos no tenemos la obligación de dar cuenta de nuestros gastos,  todos……..

Esta es la realidad.  Y también que,  al no tener un poder judicial verdaderamente independiente,  los españolitos se agarran a un Rey para no tirarse piedras unos a otros porque son incapaces de convivir solos y con tolerancia.

La república fue siempre la representación de los tres poderes y de su independencia.  Claro está que la monarquía «ejemplar»  española,  es representación de todo lo contrario,  sobre todo en el judicial,  politizado en exceso y repleto de individuos de baja tolerancia social.

Libres entre iguales son los estados de una república federal.  ¿Es eso lo que es el autonomismo español?  ¿Existen la misma educación, la misma sanidad,  las mismas pensiones,  el mismo derecho a la igualdad de oportunidades, el mismo tratamiento fiscal…. en todas las naciones que componen el estado español?  Pues no.  Unas,  por absurdos «derechos históricos» (un derecho inexistente en el mundo real),  tienen unos privilegios por encima de otras,  algo que ni si quiera se ve  en las tribus del Africa profunda.  Unas pagan impuestos al Estado y otras no.  Unas pagan mucho y otras están subsidiadas. Unas reciben un trato fiscal envidiable por estar en la ruta del trapicheo y otras una patada en el culo por estar en medio del oceano.

Este es el «envidiable»  sistema de gobierno español.  La monarquía insolidaria que despilfarra con una duplicidad de administraciones y con un sistema de financiación que cambia como el Tenerife de entrenadores.

Aún así,  el segundo experimento repúblicano fue un fracaso.  Por la intolerancia de los católicos a tener un sistema laico,  de los ricos a diversificar la economía,  o de los comunistas de entonces a prescindir de conceptos en pos de la libertad (como hicieron los de ahora).

La tercera está lejana.  Sólo el ejemplo egipcio,  un pueblo harto y en masa,  sin dejarse manipular ni engañar por la propaganda masiva,  debe caminar hacia la igualdad de derechos y la libertad.

¡VIVA LA REPUBLICA!

Guanarteme 

¡HOLA!

Javiguanarteme

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La justicia es la venganza del hombre social como la venganza es la justicia del hombre salvaje. Epicuro de Samos