Por fin Izquierda Unida se ha emancipado de la rémora socialista. Quien ha estado continuamente haciendo la pinza a la coalición y a sus militantes y representantes, ha salido escaldado con su propia agua. IU Extremadura, por decisión democrática, ha decidido no apoyar al PSOE y por lo tanto mandarle a la oposición.
Las críticas que hemos estado vertiendo contra el PSOE, como responsable del retroceso social que vivimos, del paro y el desvarío general, deben convertirse en duro castigo. No sólo en palabras. Si la gente les castigó en las urnas, IU no puede salvarles la vida. Ahora los medios palaciegos acusarán a IU de apoyar al PP, pero esto sabemos que es falso, IU es quien único lucha en serio contra el PP.
Y no sólo los medios, Gaspar ha dicho «aunque la democracia es la democracia, permitir que el PP ascienda al poder en esta comunidad autónoma supone ante todo una confusión «antropológica» y «sociológica» porque los votantes de izquierdas no entienden el giro de IU a la derecha». Parece que para ser de izquierda hay que contenerlo en el ADN y pertenecer a un grupo sociológico determinado. El profesor Vestringe o yo mismo tendríamos que irnos al Roque de los Muchachos a ver las explosiones solares. Y tantos más compañeros. ¿IU ha girado a la derecha por no permitir que vuelvan a gobernar los amigos del subsidio que no han sabido atajar el paro y si los derechos de los trabajadores? Si no votar al PSOE es derechizarse tendremos que empezar a no creer en este proyecto, porque parece ser poco serio y vacío de alternativas. De momento sigo pensando que no es así, pero si que deberíamos aclarar las cosas de cara a las próximas generales; por un lado está la diversidad pero por otro está la disciplina lógica en un proyecto concreto.
Por mi parte enhorabuena a los compañeros de IU-Extremadura por el ejemplo democrático que han dado hoy. Espero que los votantes lo entiendan y estén de acuerdo con la decisión tomada.





