De las muchas cosas que el PP acusó al anterior Gobierno, destaco las de poca seriedad, improvisación o de crear incertidumbre.
Bueno, digan los periodistas de las rodilleras lo que digan, lo de este Gobierno es de verbena. Y el echo es que la incertidumbre del tinglado financiero internacional sigue siendo la misma. Me explico. Rajoy dijo que no iba a subir los impuestos, eso es un mandamiento de Milton Freedman que no se puede contradecir. Sin embargo, en virtud de un supuesto desvío presupuestario sin demostrar, el Presidente los sube, dañando no sólo a los trabajadores y a muchos pensionistas, sino también a toda la filosofía ultra-liberal de muchos peperos, que han creado una verbena de declaraciones y plantes públicos. Espe-rrancia dice un día que ella los va a bajar y al día siguiente que no, un periodista expulsado de Intereconomía monta un plante delante de Génova. A la vez el Ministro del Interior (que habla en catalán incluso en las ruedas de prensa) lanza recetas económicas por su cuenta. Hay dos facciones, la de De Guindos y la de Montoro…. vamos, vamos.
Y esta semana nos sale la «estrella» de Super-Soria y nos dice que va a quitar lo que ha salvado al turismo en Canarias y Baleares, la bonificación de las tasas aeroportuarias. El Ministrillo de tres al cuarto este, putea al sector turístico y mantiene su aprobación a las supersubvenciones al agro y a los plataneros. Que pasa, ¿donde está la igualdad de oportunidades que tanto cacarea la derecha? Lo justo, poniéndonos en su perfil ideológico, es que no aprobara ninguna subvención, no a unos si y a otros no. Pero claro, como el dinero para el plátano es alemán y llega a buenos amigos suyos ¡que más da!
Finalmente, el del sombrero con pinta de capo, Cristobal Montoro, nos dice que hay que perseguir penalmente a los que gasten más de lo que ellos opinen que se debe gastar. Si ya existen el cohecho, la prevaricación, la malversación…. ahora también se nos quiere maquillar su corrupción en Valencia o Baleares, con delitos fantasma que no causan más que sonrojo en las instancias internacionales.
¿Y el pacto social? ¿Y el sector financiero?
Sólo ha habido contundencia y unanimidad para silenciar la voz del Grupo Mixto en el Congreso. Para eso si ha habido narices, ¡que valientes! y ¡Que FALSOS!
Saludos.





