Ultimamente no hay fin de semana que no tengamos la campana del fuego atizando nuestros oídos. Nuestras islas verdes, La Palma, La Gomera y Tenerife arden una vez y otra también. En La Gomera se ha reavivado el fuego que afectó al Parque Nacional de Garajonay y a diversas viviendas. En Tenerife se ha producido un nuevo incendio.
Con cuatro Parques Nacionales y varios Patrimonios de la Humanidad, Reservas de la Biosfera etc., las Islas Canarias no tienen base de Hidroaviones fija. Hay que gastarse una pasta en traerlos de Andalucía cada vez que hay fuego.
Con una economía basada en el Turismo, los políticos Canarios y Peninsulares sólo contemplan políticas para atraer nuevos turistas. No para mantener a salvo el paisaje, el más importante de los atractivos canarios, y no para crear políticas económicas alternativas, es decir diversificación económica, es decir tener cimentada nuestra economía en bases solidas ajenas a las crisis coyunturales, que actividades como el Turismo o la Construcción, padecen muy a menudo.
El monte no se limpia. Se limpiaba, pero el ecologismo-radical ha conseguido que no se limpie, como si antes de ellos el monte no existiera, no se regenerara sólo. Las medianías han dejado de ser agrícolas y ganaderas y con la sequía están llenas de materiales secos que son peores que la gasolina. Gracias a ello los incendios forestales pueden afectar a las viviendas, pues «corren» por terrenos abandonados y sucios. También se ha construido demasiado en zonas donde quizás no se debería haber construido, pero el problema principal es la suciedad del monte y del campo de medianías.
Durante el franquismo, cuando se producían incendios forestales, la Guardia Civil se dedicaba a andar por los campos obligando a cabreros y mayores de edad que se encontraran por el monte, a acudir como «voluntarios» a sofocar los incendios. Ellos conocían perfectamente el relieve y las vicisitudes del clima y eran muy adecuados para estos menesteres. No podías negarte…. Yo no defiendo estas fórmulas represivas, pero si que se permita a los conocedores del terreno y el clima, a los propietarios de viviendas o haciendas, a que colaboren en las tareas de extinción y defensa de lo suyo y lo de todos. Ahora la Guardia Civil se dedica a desalojarte y mandarte a un polideportivo a dormir. Está constatado que las personas que dicen «yo me quedo aquí a salvar mi casa», suelen salvar su casa y su vida. Si gastáramos menos en profesionales y acudiéramos más a la solidaridad otro gallo nos cantaría.
Y también está muy claro que si dedicáramos nuestros campos a la agricultura o la ganadería, de manera y forma cooperativista, y menos a construir chalets para los que no quieren pagar impuestos en las ciudades, todo estaría más limpio y la tierra estaría mejor defendida.
Ahora está de moda el Senderismo. Se quiere atraer turistas así y con carreras brutales a través del monte. Me parece bien, aunque esto quien lo descubrió fue la multinacional DECATHLON no los políticos y sus amiguetes locales. Pero hay que recordar que los Senderos de estas Islas ni los hizo la multinacional DECATHLON ni los politiquillos y sus autónomos afines. Los hicieron y los mantuvieron los que pateaban el monte para su sustento, para comer y ganarse la vida.
Vivimos en 2.012 pero el espíritu no tiene fecha. Con otros valores y otro modelo económico evitaremos que Gara y Jonay vuelvan a depender del fuego, daremos más trabajo, gastaremos menos y disfrutaremos más de nuestros tesoros más bellos.
Salud y República.







