
REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.- El próximo lunes 16 será juzgado en Madrid el periodista del medio digital alternativo La Haine y Kaos en la Red Jorge Correa, más conocido como Boro LH.
Boro se enfrenta a una petición fiscal de seis años de cárcel (cuatro por lesiones y dos por atentado a la autoridad) y 6.200 euros de multa, por los hechos que se produjeron el 29 de marzo de 2014, cuando fue detenido durante su cobertura informativa de la manifestación “Jaque a la Monarquía”, convocada por la Coordinadora 25-S. Boro LH es también uno de los represaliados por la llamada Operaciones Araña y la Audiencia Nacional ya le impuso una condena de año y medio por compartir publicaciones a través de Facebook.
La acusación en el proceso de este 16 de abril sostiene que el reportero agredió a dos policías, a pesar de que los vídeos que registran la detención desmienten esta versión, por lo que Boro LH ha denunciado públicamente que «está siendo víctima del típico montaje policial y de un juicio político».
La iniciativa Boro LH Libre, que recoge firmas para el “Manifiesto en apoyo al periodismo crítico y a la libertad de información”, acaba de ser suscrita por distintos periodistas de varios medios de comunicación navarros, que «han trasladado su apoyo y solidaridad al compañero represaliado por informar de una manifestación contra la monarquía en Madrid».
Del mismo modo, al Sindicato de Periodistas de Madrid, al cual pertenece el redactor procesado de La Haine, se ha pronunciado sobre el caso.
«Boro desmiente de forma rotundaa la versión oficial con pruebas fotográficas y audiovisuales de otros periodistas, media docena de los cuales fueron golpeados por los agentes, que les causaron diversas lesiones, dejaron a un reportero inconsciente en el suelo y rompieron una cámara»-apuntan en un comunicado.
«El propio Boro LH -añaden – fue empujado cuando trataba de interponerse con los brazos en alto para evitar una agresión policial a su compañera, y después fue perseguido y derribado por otro agente. El reportero, que denunció haber sido cogido del cuello y haber recibido un puñetazo en un ojo cuando ya no había informadores delante, fue detenido pese a gritar que era periodista».
«Al día siguiente -recuerdan – los medios de comunicación informaron de esas agresiones a la prensa, e incluso desde ámbitos internacionales como la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) se exigió investigar a fondo las cargas policiales contra periodistas que se habían identificado adecuadamente. Cuatro de ellos denunciaron ante la justicia los golpes y lesiones, aunque el caso acabó siendo archivado por una “tardanza en la instrucción” solo atribuible a las maniobras dilatorias de la policía».
Boro LH inscribe su procesamiento, al igual que otro anterior por sus opiniones en Facebook, en un contexto de retroceso de la libertad de expresión y ataques contra el periodismo crítico y la libertad de información.
En enero, el reportero fue condenado por la Audiencia Nacional a un año y medio de prisión por “enaltecimiento del terrorismo” en redes sociales, en el marco de la llamada Operación Araña II.
Boro, que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo, niega que ese fuera su propósito, y subraya que no es delito pedir la amnistía, el fin de la dispersión de los presos vascos o la excarcelación por razones humanitarias de reclusos enfermos.
El próximo lunes 16 de abril está convocada una concentración frente a los juzgados de Julián Camarillo, en apoyo al joven periodista y los 17 años de desobediencia informativa de La Haine.






