
Para el sociólogo norteamericano James Petras, el ataque de Estados Unidos, Francia e Inglaterra contra Siria ha sido una agresión sin ninguna prueba. «Hasta las imágenes de supuestos médicos atendiendo a supuestas víctimas, nos son reales – afirma Petras- No saben cómo manejarse; mucho más allá de que los tóxicos no se hallan en ningún sobreviviente”.
Para el sociólogo norteamericano James Petras, el ataque de Estados Unidos, Francia e Inglaterra contra Siria ha sido una agresión sin ninguna prueba.
«Hasta las imágenes de supuestos médicos atendiendo a supuestas víctimas, nos son reales – afirma Petras- No saben cómo manejarse; mucho más allá de que los tóxicos no se hallan en ningún sobreviviente”.
«Es algo así como como un «teatro kabuki», una forma teatral japonesa tradicional, con una intensa dramatización Lo que ocurre es que hay muchas sombras, algunas bombas, pero no han afectado a los principales protagonistas que son los sirios, los iraníes y los rusos. Las bombas destruyeron una fábrica de medicamentos, y anunciaron que “la misión está cumplida”. Mientras las fuerzas populares sirias, rusas e iraníes siguen avanzando sobre los terroristas respaldados por los Estados Unidos».
«En estas últimas horas – añadió Petras en su habitual programa en la emisora uruguaya «radio centenario – estamos recibiendo noticias de que los investigadores rusos no encuentran ningún indicio de la existencia de tóxicos o gas. Incluso los cardiólogos han manifestado que es imposible ver que personas vinculadas con mecanismos para detectar tóxicos, no estén con máscaras y ropa adecuada. Es decir, hasta las mismas imágenes de supuestos médicos atendiendo a supuestas víctimas, nos son reales, no saben cómo manejarse. Los tóxicos no se hallan en ningún sobreviviente».
«Pero digo más»,- agrega el sociólogo norteamericano-. Nadie cree en los anuncios, desde las primeras indicaciones hasta ahora. El gobierno de Macron, el británico de May y el estadounidense de Donald Trump no encuentran forma de convencer a los demás –salvo los medios de comunicación que repiten sus mentiras – pero todo el mundo duda de que existan armas químicas, no hay pruebas, las fotos están trucadas y las acusaciones no tienen fundamentos».






