
REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.- Después de los negativos resultados de las elecciones colombianas, son muchos los que se preguntan qué proyección pueden tener los mismos para Colombia y qué clases e intereses se esconden tras la figura de Iván Duque, el candidato ganador, ideológicamente afín a la extrema derecha y discipulo y ahijado del ex presidente Álvaro Uribe.
Camilo Rengifo Marín, desde las páginas del digital latinoamericano Alba, proporciona algunas claves que nos pueden ayudar a despejar estas interrogantes
«El derechista Iván Duque – escribe Rengifo Marín en el digital citado- será el próximo presidente de Colombia, tras vencer en la segunda vuelta electoral al candidato centroizquierdista Gustavo Petro, con casi 54% de los votos y una diferencia de más de 12% sobre su oponente, en comicios en los que participó apenas la mitad de los ciudadanos y con un resultado que hace peligrar el proceso de pacificación del país.
«Iván Duque, un político sin experiencia en la administración pública y quien llegó a ser candidato por escogencia del expresidente Álvaro Uribe, logró unir alrededor de su candidatura a los grupos de derecha Cambio Radical, y los partidos de la U, Liberal, Conservador y Centro Democrático, todos ellos salpicados por escándalos de corrupción, como los de Oderbrecht, la trasnacional del crimen y soborno »
«Duque, que promete modificar el acuerdo de paz, bajar impuestos a las empresas y encabezar la presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, era el favorito de los medios hegemónicos y de los sondeos de opinión. Con 41 años, el ahijado político del expresidente Uribe (2002-10) –con denuncias de narcotráfico y genocidio- es el mandatario más joven elegido en Colombia desde 1872» .
«Vencedor de la primera vuelta con el 39% de los votos, Duque tiene una escasa experiencia política de cuatro años, como senador, donde llegó impulsado por una lista cerrada liderada por Uribe. “Nada es de él, todo ha estado apalancado por el capital político que tiene Uribe”, aseguró el analista Fabián Acuña.
«Quiero “cimentar la cultura de la legalidad, donde se le diga al crimen que el que la hace la paga”, señaló este domingo tras votar. Duque, que también anuncia endurecimiento en las condiciones para dialogar con el ELN, quiere que los jefes rebeldes culpables de delitos paguen un mínimo de cárcel y no ocupen ninguno de los diez escaños parlamentarios reservados por el acuerdo de paz, al ahora partido Farc.»
«Con Duque se alinearon quienes quieren desmontar el Acuerdo de Paz para asegurar su impunidad e impedir las reformas, los ladrones de cuello blanco en todas sus presentaciones partidistas, los culpables de los más escandalosos procesos de corrupción. Durante décadas el país fue gobernado por el poder fáctico de empresarios, financistas, militares, narcotraficantes (o todo junto)» .






