GREG GODELS / MLTODAY.
Es cruelmente apropiado que una de las cunas reconocidas de la civilización sea ahora un escaparate de las crueldades, irracionalidades e injusticias del mundo capitalista moderno. En diversas épocas, Siria formó parte de las tierras que fueron ampliamente admiradas por su gobierno ilustrado, su tolerancia y su desarrollo económico. Hoy, Siria es un desierto, dividido en parcelas y ocupado por fuerzas extranjeras que no muestran ningún respeto por el legado del país ni por la unidad y el bienestar de su pueblo.
Estupendo artículo sobre la realidad de Siria que podeis leer traducido picando aquí.





